...Algo más que un instante...

Porque las palabras se las lleva el viento...He decidido escribir para ser eterna...

viernes, 7 de septiembre de 2007

Relato Nº2

INFIDELIDAD

 

No quiero saber del mundo, ha sido la peor discusión de mi vida, necesito estar sola. Me desaparecere por unos días, tomo mi auto, paso por una botilleria y compro ron. No sé a donde ir y solo manejo. De pronto leo la señalización €œ"playa". Perfecto; me digo y continuo mi camino.

Llego a un sector, pero es muy público y comienzo a buscar algo más privado desde dentro del auto. Se termina la playa y solo hay rocas... bajo de mi auto, tomo una sabana blanca que había en mi auto y envuelvo el ron en ella y comienzo a caminar hacia los roquerios.

Subo hasta la cima de ellos y tengo una gran vista. Desde allá diviso una pequeña playa privada€ rodeada de roquerios y de muy dificil acceso... no sé como llegar hasta allá, pero necesito hacerlo y comienzo a caminar hasta aquella playa.

Han pasado 30 minutos y estoy instalada sobre mi sabana tomando ron. De pronto te veo y me asusto, no sé quien eres, pero te acercaste de modo afable y me dices "€œhola"€. Te miro y eres hermoso, tu pelo negro, tus ojos oscuros y penetrantes, tu boca carnosa, tu cuerpo bien formado y piernas gruesas. Te sientas a mi lado sin mi invitación y dices que me viste caminar y decidiste seguirme. Te ofrezco ron y guardo silencio. Preguntas que me pasa; mientras que me observas. Yo llevo una falda y una polera con tiritas, por lo cual se me ve mucho, pero también deja para la imaginación. 

Yo contesto a tu pregunta y por los efectos del alcohol te conté todo, tu escuchabas todo atentamente mientras seguias mirandome. Luego de un eterno silencio pusiste tu mano sobre la mía, te mire y me lancé a darte un beso. Lo recibiste y comenzaste a buscar mi lengua, lo cúal no te costo mucho y luego de cinco minutos ya eran una sola.

 

Me acomodaste en la sabana y comenzaste a usar tus manos tocaste sobre la polera mis pechos, los conociste y ellos se acostumbraron a tus caricias. Luego una de tus manos comenzò a bajar hacia mis piernas, las tocaste como si fuera la ultima vez que lo hicieras. Entonces comenzaste a subir nuevamente, pero no hacia mis pechos sino, que hacia debajo de mi falda y de allí a mi tanga. Comprobaste que estaba un poco húmeda y comenzaste a rozar tus manos sobre la tanga, lo cúal me provoco una mayor excitación. Mientras tanto yo desabrochaba tu camisa, tocaba tus pectorales, tu estomago, recorría tu amplia espalda. Me atrajiste un poco más a tu cuerpo y mis pezones tocaron tus tetillas, haciendo que se colocaran más duros he hinchados.

Disfrutaba lo que hacías, tanto asíque tuve mi primer orgasmo. Tu también debías disfrutar, por lo que baje mis manos y desabroche tu pantalón; y puse una mano en tu pene y comencé al igual que tu, a acariciarlo sobre tus calzoncillos.

Luego te separaste de mis labios y sacaste tu mano de donde la tenias, te pusiste sobre mi y comenzaste a morderme el cuello, a besarlo. Mientras que con una de tus manos acariciabas mi cabeza y con la otra mis pechos. Mi respiración había pasado a gemidos. Saque mi mano y recorrí nuevamente tu espalda.

La mano que acariciaba mi cabeza tomo una de mis manos y la dejo presa y la otra hizo lo mismo. Y comenzaste con tu boca a bajar hasta mis pechos, mordisqueaste, lamiste, chupaste.

Tomaste mis muñecas y cambiaste nuestras posiciones. Yo arriba. Te bese necesitaba tu lengua unos instantes, luego baje por tu cuello, por tus tetillas las cuales mordisquie y lamí. Logre que me soltaras las manos y las baje hacia tu pantalones. Puse las rodillas sobre la sabana, seguía arriba. Solo que un poco más separada, lo suficiente como para que mis manos tocaran tu miembro sobre la tela de los calzoncillos, pero no paso mucho tiempo cuando ya estabas sin nada. Y seguí tocandotelo, cada vez respirabas más rápido y no te aguantaste más.

 Me tumbaste sobre la sabana, sacaste mi falda mientras me besabas . Introdujiste dos dedos y mi cuerpo tembló. Era el momento y solo de una embestida lo metiste todo dentro de mi, grite de dolor, pero luego te moviste lento y con sutileza, poco a poco ese grito se transformo en un gemido placentero. Tomaste mis caderas y comencé a llevar tu ritmo. El cuál aumento hasta que vino un gran gemido y mi orgasmo, intenso y duradero, nunca nadie había logrado que fuera de tal intensidad.

Pero no te detuviste, aun no llegaba el tuyo. Seguiste llegando el ritmo, el cual siguia aumentando su velocidad después de mi orgasmo.Sacaste tus manos de mis caderas y me acariciaste los pechos hasta que tuviste tu orgasmo. Poco a poco bajamos la intensidad  hasta que nos abrazamos y besamos.

Nos terminamos la botella de ron y dormimos en la playa viendo las estrellas. Cuando desperté a tu lado a la mañana siguiente, me asuste pero luego de reconocerte te bese para darte los buenos días., me vestí y te pedí que me acompañaras al auto. Cuando te vestías, te acercaste a mi por la espalda y metiste tu mano bajo mi polera y comenzaste a acariciar y besar mi cuello. Con tu otra mano me desvestías completa. Tu mano llegó a mi entrepierna y acaricio, me volteaste y me besaste, sabias que debias aprovechar estos últimos minutos juntos. Tu mano seguía en mi entrepierna y las mías te sacaban la única prenda que tenias.

Me tomaste y llevaste a la roca más cercana y cuando estuve sentada me penetraste, el grito de dolor y placer fue acallado por nuestros apasionados besos. Al igual que cuando llego el orgasmo compartido que tuvimos. Me besaste por ultima vez y me dijiste al oido en tu celular anote mi número€, tomaste tu ropa y te fuiste. Te vi desaparecer. Me vestíe intente seguirte, pero ya no estabas.

Desde ese día que nos hemos visto un par de veces, en el mismo lugar y la infaltable botella de ron envuelta en la sabana blanca, solo para repetir la misma experiencia de la primera vez. 

Desde ese día eres mi amante.....


AlouquA

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