...Algo más que un instante...

Porque las palabras se las lleva el viento...He decidido escribir para ser eterna...

viernes, 5 de diciembre de 2008

Relato Nº 11

Fecha: 06/03/2009

Querido diario:

Al fin! Después de 3 meses pude realizar mi sueño! ay! Estoy tan feliz!!! Te juro que lo haré más feliz que su esposa! Como se lo dije mientras me hacia el amor.
Te lo contare todo:

Hoy como todos los días fui a su oficina, arregle mi falda para que se viera algo más corta y obviamente que desabotone mi blusa, o sea obvio si tengo mis encantos debo mostrarlos ante el hombre que amo. Además como te conté anteriormente hace un mes que él decidió rendirse mis encantos, pienso que descubrió que también me ama.
El estaba allí sentado detrás de su escritorio como el hombre importante que es. Al mirar su cara supe que hoy era el día que estaba esperando (se parece a la de mi padre cuando quiere toquetearme). Me jalo hacia su cuerpo tomándome de la cintura para que no pudiera escapar y me beso apasionadamente. Acaricio mi espalda y bajo hasta mi trasero para colar su mano bajo mi falda. Yo en ese momento quería explotar de la emoción. Tocó mis piernas y paso su mano por entremedio de ellas, jugó un rato sobre mis pantaletas y luego ambos comenzamos a desabotonarnos las camisas. Toque su pecho, su espalda y lo bese. El desgarro mi sostén y tiro todo lo que estaba sobre su escritorio y me recostó allí.
Se coloco sobre mí y comenzó a tocarme los senos, me saco la falda y la pantaletas. En ese momento descubrí la gloria ya que su mano comenzó a recorrer mi vagina, yo me sentía muy mojada y por lo que sabía eso era bueno. Además como yo era virgen era algo muy importante. Luego nuevamente comenzó a besarme los pechos y bajo por mi estomago para llegar con su boca a mi vagina. :O ¡! Cuando sentí su lengua creí que enloquecería, esa era la mejor sensación de mi vida! Creo que en lo que estuvo haciendo eso tuve mi primer orgasmo, sentí que me temblaba todo el cuerpo y de pronto fue como si explotara. Grite mucho y el me tapo la boca.
En eso se levanto y me dijo con su voz ronca si estaba lista y asentí con la cabeza. El se quito los pantalones, se subió sobre mí y me penetro. Casi morí de dolor. Pero fingí que me gustaba y le dije que solo quería hacerlo feliz. El no dijo nada y solo siguió moviéndose frenéticamente, embistiéndome una y otra vez. Creo que en un momento casi me desmaye del dolor y entonces su cuerpo se tenso y comenzó a gemir descontroladamente mientras seguía moviéndose. Y cuando yo ya no aguantaba el dolor se detuvo. Y se recostó sobre mi… fue tan romántico ese momento, entonces me dijo que debía irme. Me vestí como pude (el dolor era y es horrible) nos despedimos de un beso y Salí de la oficina de mi querido director.
Puedes creerlo..lo hice en su oficina!! Ahora sí que adoro el colegio
.


AlouquA

martes, 2 de diciembre de 2008

Relato Nº 10

Mi primera ves
Yo aun era virgen, pero había tenido varios encuentros contigo en los cuales tus manos y boca me hicieron alcanzar el máximo placer sin penetrarme.
Mi cama olía a ti y mi pieza a sudor y sexo. Mi departamento de universitaria guardaba los ruidos de nuestras aventuras.
La noche que recién paso ha sido la mejor, tú viniste a mí después de una semana sin nosotros. Sabíamos que la pasión no esperaría mucho y yo sinceramente te esperaba solo para amarte. Luego de cenar y de ir a mi pieza comenzamos a besarnos, me arme de valor y te susurre al oído que quería ser completamente tuya. Tus ojos no pudieron ocultar tu sorpresa y preguntaste si estaba segura y simplemente te seguí besando. A pesar de que estaba segura, sentía un gran nerviosismo.
Tus manos comenzaron a recorrerme, mientras yo te quitaba la ropa. Tocaste delicadamente cada centímetro de mi cuerpo y poco a poco llegaste a mi templo del placer. Te separaste de mi boca y bajaste a mi cuello. Mi cuerpo se estremeció por completo y poco a poco el placer me inundo por completo y tuve mi primer orgasmo.
En ese instante te colocaste sobre mí y comenzaste a penetrarme lentamente, en un principio el dolor superaba todo y solté unos cuantos gritos. Pero después de un instante el placer fue mucho mayor que todo y los gritos se transformaron en gemidos.
Y luego de varios minutos mi cuerpo se comenzó a tensar nuevamente y juntos alcanzamos un gran orgasmo. Te sonreí agradecida y te recostaste en mi pecho satisfecho.
No pude seguir despierta y me dormí. Al despertar vi tus ojos y tu sonrisa. Te sonreí tiernamente y me acomode entre tus brazos como una niña pequeña. Y te susurre al oído gracias por hacérmelo tan bien.
Solo sonreíste y nos quedamos por largo rato acostados. El éxtasis mas dulce y el placer más duradero, no hace falta solo la pasión si no también un poco de amor.
AlouquA