No te veía hace 2 meses, para ser honesta te estaba evitando todo lo que podía, no quería sentir culpa por verte y la cantidad de problemas que pueden surgir desaniman a cualquier persona. Pero una parte de mi sentía curiosidad por saber si aun provocabas el mismo efecto en mi, si aun podías poner una sonrisa en mi boca solo con mirarte o si podías con un beso hacerme perder la cabeza.
Decidí darme un día para volver a experimentar todas esas mariposas y latidos a mil por hora, te envié un mensaje de texto y te pedí que nos encontráramos en un pub que sabía que conocías, me prepare para esa cita como si fuera la ultima de mi vida. Me vestí como a ti te gusta, un vestido con un escote en V color morado y con un largo hasta 15 cms por encima de las rodillas y unos zapatos bajos. Me maquille y deje mi pelo suelto.
Cuando llegue al lugar note que aun no llegabas así que me senté en una mesa cerca de una ventana, pedí una bebida mientras te esperaba. Un muchacho se me acercó y me pregunto si estaba sola y le dije que esperaba alguien, pero eso no lo desmotivo. Comenzó a hablarme y preguntarme cosas, me di cuenta que el tipo era bastante simpático y muy gracioso. No sentí pasar el tiempo y cuando volví a mirar a mi alrededor te vi sentado a un par de mesas mas allá, me mirabas fijamente y parecías molesto. Mire al muchacho sentado frente a mi y con una sonrisa le dije que mi acompañante había llegado, el un poco decepcionado se levanto de la mesa y acercándose para despedirse me dio un beso al borde de mi boca. Cuando se alejó te mire para invitarte a sentarte conmigo pero ya no estabas, mire a mi alrededor y no te vi por ningún lado.
No verte me hizo enojar, seguí mirando para ver si mis ojos me habían jugado una mala pasada, pero no. Tu no estabas, presentí que la cercanía del muchacho podía molestarte pero desaparecer? Me quede esperando por un rato, estaba decidida a irme si no aparecías en los próximos 20 minutos, mientras me encontraba esperándote apareció nuevamente este muchacho y se sentó en mi mesa sin siquiera pedirme permiso. Su primera frase fue:
- Aun sola?
A lo que respondí - No, tu estas aquí.
Pude darme cuenta que mi respuesta lo hizo sentirse como un ganador, y entonces pensé que si seguías por ahí, te iba a mostrar lo que te estabas perdiendo. Comencé a conversar animadamente, lo deje que me invitara un trago, le permiti acercarse bastante, me abrazo por la cintura, casi hablaba susurrandome al oído y yo simplemente sonreía. Para ser honesta mal no lo estaba pasando. Entonces apagaron las luces y la gente se acercó a la pista de baile, pude ver como el muchacho dudaba si invitarme a bailar o no, así que para evitarle problemas lo tome de la mano y lo lleve hasta el centro de la pista. Mientras la música sonaba y mi cuerpo se movía muy cerca de este otro muchacho, justo en ese momento te divise entre las sombras.
Nuestras miradas se cruzaron por largo rato, me mirabas fijamente y con claras intenciones de tomarme y sacarme de allí, pero por algún motivo seguías de pie observandome. Acerque más mi cuerpo al de este hombre y por un minuto me imagine que bailaba contigo, mis caderas se acoplaban a las suyas y mi pecho rozaba constantemente el suyo. Sus manos estaban contra mi espalda y poco a poco bajaban hasta mis caderas, posándose entre la delgada linea que dividía mi espalda del comienzo de mi trasero, entre mis piernas una de sus piernas y en mi cuello su boca comenzaba a recorrer el camino hasta la gloria. Podía sentir su corazón latiendo a mil por hora y se aceleraba aun mas cada centímetro que se acercaba a mi boca, justo en el momento en que sus manos habían tomado mi cara y sus ojos se clavaban en los mios. Me tomaste del brazo y diciendo "Ella viene conmigo" me alejaste de aquel sujeto.
Me llevaste en dirección a la salida del local y luego hacia los estacionamientos. Al detenernos junto a tu auto me soltaste, me quede mirándote esperando que dijeras algo pero al no salir nada de tu boca abrí la puerta. Una de tus manos paso rápidamente por mi costado y cerro la puerta de golpe, me arrinconaste contra el auto, me mirabas fijamente del mismo modo que lo hiciste cuando me veías bailar, aquello me intimido un poco pero a la ves una llama se encendió en mi pecho, verte enojado me excitaba de una forma que no comprendía.
Me voltee e intente abrir la puerta de nuevo, pero la volviste a cerrar, sentía tu cuerpo apegado a mi espalda y un bulto comenzaba a crecer cerca de mi trasero. Podía oír tu respiración en mi cuello, instintivamente moví mi trasero hacia tu cuerpo y pude sentir como una de tus manos apretaba mi cadera y comenzaba a subir por mi estomago hasta mis pechos. Poco a poco los fuiste presionando, primero delicadamente y luego mas fuerte, mientras te apegabas aun mas a mi cuerpo, subiste tu mano y hasta mi cuello, acercando alguno de tus dedos hasta mi boca. Los lamí y besé, la mano que sujetaba la puerta comenzo su recorrido en mis pechos, bajo por mi estomago, hacia mis piernas y cuando encontro el fin del vestido, volvió a subir levantando el vestido con ella. Acariciaste un poco mis piernas y dejaste el vestido sobre mi espalda. Voltee mi cabeza y te vi observando mi trasero, como pensando que hacer con el. Intente voltearme pero no me dejabas moverme, te acercaste a mi oído y me dijiste:
- Quieres?
- Si - Respondí.
-Ahora?
-Cuando quieras.
Tus ojos se encendieron en lujuria, podía oír palpitar de tu corazón, miraste alrededor y notaste que no había nadie. Tuviste un segundo de duda, pero volviste a posar tus ojos en mi y sonriendo te apoyaste sobre mi cuerpo y lentamente besaste mi espalda, mi cuello, mis hombros mientras una de tus manos se coló en mi templo del placer. Apoye mi cabeza en la ventana de tu auto mientras mi espalda se retorcía por pequeños golpes de corriente que se producian cada ves que tu rozabas tus manos en ese punto que me hacía perder la cabeza. No sé cuando rato estuve disfrutando aquel goce, pero para mi fue una maravilosa eternidad, cuando sentí que ya no podia ser mejor tu mano salio de su lugar, pero a cambio de eso pude sentir tu miembro entrando en mi. Aquello me desespero un poco, las piernas se me desvanecian y quería comenzar a gritar a todo pulmon. Tomaste mi cintura y tus movimientos se tornaron mas rapidos y mas rapidos, debí apoyar mis manos en la ventana o si no me desvanecería por todo el placer que recorría mi cuerpo. Comence a retorcerme, podía sentir como una gran explosión desde la parte baja de la espalda fue recorriendo poco a poco mi cuerpo, entumeciendolo, haciendolo vibrar, haciendome gemir, me voltee lentamente y pude ver que tu tambien lo estabas disfrutando. Tus ojos cerrados, tu boca en una mueca entre de querer gritar y no poder hacerlo, hasta que de pronto dejaste de moverte. Apoyaste tu cabeza en mi espalda y te quedaste asi por unos segundos...
Cuando volviste a levantar la mirada solo atine a sonreir, tu tambien me sonreiste y te acercaste para darme uno de esos besos que me encantan...
- Que haremos ahora? - Te pregunte.
Dudaste un poco y sonreiste como diciendo que ya lo habiamos hecho todo, pero luego de unos segundos de silencio me respondiste.
- Creo que podriamos ir a tomarnos algo, o estas apurada?
- Por hoy tengo todo el tiempo del mundo.
- Por hoy?
-Si, solo por hoy... Aprovechame...
AlouquA