En la oficina
Ese día llegue a trabajar a la hora de siempre, al entrar me di cuenta que la oficina estaba vacía, al comenzar a revisar la oficina te ví frente a uno de los computadores. Al preguntarte por los demás me respondiste que habían viajado a la playa. Volví a mi escritorio y me senté preguntándome que demonios haría durante todo el día…estuve dos horas sin hacer nada, cuando estaba a punto de quedarme dormida, te vi de pie en la puerta de entrada e intente iniciar una conversación, pero lo único que se me ocurrió fue preguntarte como estabas. Tu intentando disimular que no tenias nada que hacer me respondiste que bien y te desapareciste de mi vista rápidamente.
Pero por alguna razón a los cinco minutos regresaste a la puerta y me preguntaste por mis nuevos lentes rosados, luego hablamos de lo aburrido del día, y comenzamos a conversar de nuestras vidas…hace mucho tiempo que deseaba tener una instancia a solas contigo… y hablamos y hablamos y entre tema y tema no pude evitar callarme el hecho de que te encontraba guapo, tu me miraste sorprendido y con una sonrisa nerviosa me dijiste gracias.
Mi cabeza comenzó a pensar en mil y una ideas sobre lo que podría hacer en el siguiente segundo, pero solo atine a levantarme y acercarme hacia donde tu estabas, diciéndote “aprovechemos…” tu cara demostraba mucho mas sorpresa que antes y me preguntaste a que me refería, yo solo atine a sonreír picaramente y me acerque mas a ti hasta quedar de pie en frente tuyo mirándote fijamente a los ojos, no sabía lo que estaba haciendo pero me obligue a no retroceder.
Quieres matar el aburrimiento conmigo?, te dije.
Tú te quedaste callado, pero colocaste tu mano en mi cintura y me atrajiste hacia tu cuerpo y en ese instante supe que era ahora o nunca. Acerque mi cara hasta que pude sentir tu respiración y pose delicadamente mis labios en los tuyos, mientras que con mis manos tome tu cara para acercarte aun más a mí. Trasladaste tus manos a la parte baja de mi espalda, ahí en el límite entre la espalda y mi trasero, y me acercaste aun mas hacia ti, en ese momento lo único que nos separaba era la ropa.
El beso que comenzó tímidamente se había vuelto más y más fogoso con el paso de los segundos. Tus manos comenzaron a subir por mi espalda, acariciando…apretando. Mis manos también comenzaron a recorrer tu espalda por debajo de tu polera, tu piel era suave y se erizaba a mi tacto, volví a poner las manos sobre tu polera, pero solo para sacarla. Te separaste un minuto y te me quedaste observando y pude ver en tus ojos un atisbo de lujuria, te volví a besar, pero esta ves bese tu mejilla hasta llegar a tu oreja, la mordisquee un poco y baje por tu cuello hasta llegar a tu hombro derecho y regrese a tu boca.
Me separe de ti y mirándote a los ojos comencé a sacarme la polera y el sostén, tome una de tus manos y la coloque sobre uno de mis pechos. Me acariciaste suavemente y un pequeño golpe de corriente me recorrió la espalda. Te acercaste y besaste mi cuello hasta llegar hasta mis pechos, cuando sentí tu lengua en mis pezones otro golpe de corriente me recorrió el cuerpo.
Nuevamente tome tu mano y te lleve hasta un baúl cercano, quitamos las cosas de encima y te hice sentar en el. Me acomode sobre ti y nos besamos por unos minutos más, tus manos se posaron en mis piernas y comenzaste a tantear poco a poco el terreno, cuando te diste cuenta que no te detendría, llegaste hasta mi trasero y luego al cierre de mis pantalones… me hiciste colocarme de pie y comenzaste a desabrochar mis pantalones, decidí no quedarme atrás e hice lo mismo, en menos de cinco minutos estábamos ambos solo en ropa interior. Acerque mi mano a tus calzoncillos para tocarte por encima del calzoncillo, tu en cambio fuiste mas directo y introdujiste tu mano en mis calzones para llegar a mi templo del placer. Las piernas comenzaron a temblarme, mi respiración se aceleró casi al doble y los latidos de mi corazón retumbaban en mi cabeza y un leve gemido salió de mi boca.
Lo próximo recuerdo que recuerdo es estar sobre el baúl, acostada y tu colocándote sobre mi, cuando te sentí por primera ves dentro de mi, mi cuerpo se tenso en un golpe de corriente, que hizo que mi espalda se encorvara por unos segundos. Tus movimientos eran lentos pero constantes, tenías un ritmo endemoniadamente perfecto. Cerré los ojos y mil sensaciones me inundaron, pero una buena manera de describirlo seria como la cuenta regresiva del año nuevo.
10…Me aferre a tu espalda…
9… Mis dedos se hundieron un poco en tu piel…
8… Un gran golpe de corriente…
7… Mi espalda se encorvo…
6… Otro golpe de corriente…
5… Estoy en el límite…
4… se me ha cortado la respiración…
3… Mis músculos se han tensado…
2… Un gran gemido…
1… Perdí la cabeza…
No podía mirarte, pero tenía la impresión de que estabas sonriendo. Cuando el placer descendió un poco y mis músculos dejaron de estar tensados, cambiamos de posición para quedar yo arriba. Sabía que en esta posición acabaría nuevamente, pero decidí correr el riesgo. Comencé a moverme lentamente y luego me movía rápidamente y luego nuevamente lento… tus manos estaban en mis caderas y cuando cambiada el ritmo solías apretarme un poco. Aquello me incitaba aun mas, poco a poco los golpes de corriente comenzaron a inundar mi cuerpo y pude sentir que tus músculos se tensaban, soltaste un pequeño gemido y pude ver que te mordías los labios para no decir nada. Continué moviéndome hasta que llegue a mi segundo orgasmo y tú terminaste el tuyo.
Luego me recosté un momento sobre tu pecho, me abrazaste y al mirarte a los ojos solo pude sonreír, te acercaste para susurrarme algo al oído…pero en ese momento desperté asustada, por inercia mire a mi alrededor, pero obviamente no estabas y tampoco estaba durmiendo sobre el baúl … aquello había sido el mejor sueño de mi vida.
AlouquA
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